Miércoles, 19 Febrero 2020 09:30

¿Por qué nos sentimos más atractivos cuando usamos el color rojo?

Escrito por Clínicas Cosmecorp

¿Deseas lucir una imagen sensual? Tienes la solución: viste de rojo. Eso es lo que afirma la ciencia.

 

El uso de ciertos colores, en este caso el rojo, tiene significados apoyados por la Psicología. El rojo genera un impacto visual instantáneo. Encierra sensualidad y a la vez sirve para advertir sobre algún peligro. Es sangre y símbolo de lo íntimo, de alegría y gozo.

 

Es la marca ante circunstancias negativas: para dar un alerta, reflejar pésimas calificaciones académicas o descalabradas cifras financieras, trágicas o violentas. Se distingue en aparatos, semáforos, avisos de tránsito, en ofertas, en frutas y dibujos como el de corazones para manifestar amor.

 

El color rojo pinta el furor, lo urgente e inminente. Ni hablar del deseo sexual, un escenario en el que entran atuendos de este color para lograr sensuales efectos al despertarse emociones en un ambiente que resulta mucho más íntimo y erótico, incrementando la autoestima de las personas que los visten. Todo ello encierra una lógica absolutamente científica.

 

El poder del rojo, según la ciencia

 

La gente que usa prendas rojas se siente más guapa, coqueta y con mayor poder de seducción que personas que van, por ejemplo, de azul.

 

Para demostrarlo, a través de un estudio científico, se instruyó a los voluntarios para que se probaran camisas rojas o azules al interior de casillas dotadas de espejos, a fin de que, después de este paso, se auto-calificaran su atractivo.

 

En una segunda instrucción, se les pidió a cada uno hacerse una fotografía de sí mismos para luego observarse en ella. Las conclusiones fueron determinantes, pues los que usaron camisas rojas se veían mucho más sexis que el resto.”

 

Los investigadores explicaron que el rojo influye en la atracción sensual y sugiere disposición hacia el erotismo. Ir de rojo supone que existe una mayor receptividad sexual que cuando se viste un color distinto. En contraste puede resultar incómodo para personas cohibidas que, en este contexto, prefieren no atraer el interés de otros.

 

Base biológica

Y según lo arrojado por experimentos previos, el magnetismo del color rojo tiene una justificación biológica.

 

Unas pruebas desarrolladas por un grupo de universidades en el año 2010, dieron cuenta de que las damas vestidas de rojo ejercían mayor poder de seducción que las que no.

 

Y para cuantificar ese efecto, los psicólogos que se sumaron al estudio mostraron a unos cien jóvenes las fotografías, con marcos o en blanco o en rojo, de mujeres de semejante atractivo.

 

El rojo, en definitiva, atrae al instante y es señal de erotismo.

 

Atracción inmediata

En otra fase del mismo estudio se apostó por contrastar el rojo, verde, azul y gris, además de exhibir fotos de mujeres con camisetas pintadas de azul o rojo. En todos los ensayos se demostró que aquellas cuyas imágenes se enmarcaron de rojo o que vestían atuendos del mismo color generaban en los hombres una atracción inmediata y mayores apetencias sexuales que al vestir prendas de tonos diferentes. La razón de este resultado va mucho más allá al remontarse a la fisonomía de nuestros orígenes primates.

 

Para graficarlo, los científicos recuerdan que el cuerpo de las hembras de los papiones o babuinos, así como de los chimpancés, se enrojece al aproximarse la ovulación. Es su forma natural de acercar a los machos y de estar más dispuestas para la copulación. Una condición similar signa a mujeres y hombres.

 

Esa capacidad para la sexualidad es mucho más antigua de lo que imaginamos y es que a través de los tiempos el magnetismo del rojo ha sido idéntico.